Algunos aportes para el debate sobre ARAAC (Articulación Regional Afrodescendiente de América Latina y el Caribe) y el Decenio.

dioEn primer lugar, debemos ser críticos y autocríticos. El funcionamiento de ARAAC no ha cumplido con las expectativas y es contradictorio con las propuestas medianamente debatidas en sus espacios.

No hay correspondencia con las discusiones realizadas y los acuerdos con lo organizativo, como tal, y la puesta en marcha de las propuestas que nacieron de su seno.

Nos quedamos en los discursivo y no terminamos de resolver diferencias sobre temas que no queremos asumir o congelamos, ejemplo, las críticas a la afro derecha y el punto de los aliados posibles. En otras palabras, creo que fue apresurado decir que como colectivo éramos todos de la afro izquierda, revolucionarios o afrodescendientes progresistas porque ese debate no ha sido formalmente desarrollado y, puntualmente, establecer  los argumentos de diferenciarnos con otro sector que llamamos de la afro derecha. Por ejemplo, en la reunión de La Habana que asistí, percibir un temor en pronunciar el tema afroderecha. Distingo entre el debate teórico político que debemos hacer permanentemente (temas como la izquierda y la raza, la etnia, el racismo, etc.) y otra cosa es nuestro accionar político táctico (acuerdos políticos, negociaciones y alianzas).

En Medellín, recientemente, con los compañeros de CONAFRO de Marcha Patriótica, surgió la idea de un seminario o espacio para debatir el tema de la izquierda, su pensamiento y los afrodescendientes.  Estrictamente una discusión conceptual y rigurosa.

La política se construye en los procesos sociales: las coyunturas políticas, pero con un norte ideológico. Necesariamente hay que tener una base ideológica, en común, para poder asumir tareas y actividades con objetivos estratégicos definidos. Cumplir la tarea de formación o de los viejos círculos de estudios, es urgente. Texto completo.