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CEDET: ALIADO DE NIÑAS Y NIÑOS EN PERÚ, GANA PREMIO DE DERECHOS HUMANOS DEL GOBIERNO FRANCÉS

todosEl Centro de Desarrollo Étnico (CEDET), con sede en Lima, recientemente fue galardonado con el Premio de Derechos Humanos "Javier Pérez de Cuéllar", por el gobierno de Francia, en reconocimiento de su labor eficaz en la "promoción, defensa y protección de los derechos humanos".

Aliado de niñas y niño, desde 2014. CEDET es una organización sin fines de lucro dedicada al desarrollo social y económico de los peruanos de descendencia africana (afroperuanos) a través de la investigación y servicios sociales. CEDET labora para promover la cultura afroperuana y comprensión con el objetivo de erradicar el racismo experimentado por los descendientes de los esclavos africanos traídos al Perú, entre los siglos XVI al XIX, por los españoles.

Se prohibió la esclavitud en el Perú en 1854, pero los afroperuanos continúan experimentando una profunda discriminación en la vivienda, educación, negocios y oportunidades económicas.

En la entrega del premio, el embajador de Francia en el Perú, Fabrice Mauries, destacó la labor de CEDET en la promoción de la participación de los afroperuanos en los comités locales de vigilancia que monitorean los derechos humanos a nivel comunitario.

El trabajo de CEDET es potenciar a los afroperuanos para reconocer y abogar por sus derechos. De acuerdo con estudios realizados por CEDET, en conjunto con UNICEF y Plan Internacional, la situación de los niños afroperuanos es de gran preocupación. Ellos son más propensos a sufrir discriminación, violencia, mala salud y servicios sociales reducidos.

Desde 2014, CEDET ha abordado estas cuestiones a través de Palenques Infantiles basados en la comunidad: espacios seguros dirigidos por los niños, en solidaridad y amistad, donde ellos puedan reflexionar sobre lo que está ocurriendo en sus vidas y tomar medidas para mejorar las condiciones para ellos, otros niños, y sus familias.

Formados en los 6 pasos de la metodología del Niño-Niño, los facilitadores de los Palenques Infantiles establecen lugares seguros para los niños marginados: para encontrar su voz y crear comunidad.

Los Palenques Infantiles no se limitan a los niños afroperuanos, sino se invitan a todos los niños del barrio que representan diversos grupos étnicos del Perú, con raíces en los Andes, la Amazonia y las zonas costeras. Los niños se reúnen bajo una bandera que indica "Ser Feliz es mi color de Identidad - Sin Racismo, Sin Discriminación”. En estos círculos seguros, los niños exploran y se enorgullecen de su herencia, aprendiendo la aceptación y la tolerancia.

A la joven María José le gusta asistir a los palenques: "Aprendo mucho, incluyendo las artesanías y la forma de expresarme," me dijo. "Mi grupo de jóvenes ha organizado una campaña de limpieza y también teatro de calle realizado para responder a los problemas locales".

Con diez años de edad, Jordán describe los palenques como un: "descanso de la escuela" porque en la escuela se siente la discriminación por parte de sus compañeros del salón, su maestro y el director a causa del color de su piel. Él dijo, "duermo tranquilamente en las noches del domingo, porque me paso las tardes de los domingos con mis compañeros palenqueros."

En preparación para su primer aniversario a fines de 2015, los palenqueros crearon unas máscaras e instrumentos musicales Afroperuanos tradicionales. Las máscaras y la música tienen un rol especial en la sociedad para construir y transmitir una identidad. Mediante la creación de esas máscaras y el aprendizaje,  a tocar instrumentos tradicionales como "cajas" y "quijadas de mula". Los niños empiezan a entenderse con su comunidad dentro de un contexto histórico. Ellos construyen su identidad, y al hacerlo, construyen su capacidad de resiliencia frente a la intolerancia y la discriminación.

Los sociólogos describen tres áreas principales en la construcción de resiliencia expresados como "Yo soy", "Yo puedo", y "Yo tengo." Los Palenques Infantiles promueven esas tres áreas ya que ayudan a los niños a desarrollar su identidad, dar cuenta de su potencial, y tomar conciencia de sus propios recursos personales y comunitarios, entre ellos el amor y el apoyo de sus compañeros afroperuanos.